sábado, 18 de diciembre de 2010

Propuesta de iluminación para NN 12

Cada vez que emprendemos una nueva producción en Remiendo Teatro, los componentes del equipo creativo hacemos nuestras propuestas. En ellas, cada uno esboza su idea del montaje desde el punto de vista de su actividad específica. Luego serán puestas en común y moldeadas bajo la batuta del director, utilizadas como cimiento en la construcción del espectáculo durante las reuniones del equipo y los ensayos. Muchas de las ideas que apuntamos en esas propuestas se desechan, otras se enriquecen y surgen otras nuevas, por lo que al final el resultado es distinto de lo que se planteaba inicialmente.
Sin embargo, para mí como diseñador de iluminación, releer con el paso del tiempo esas propuestas supone un ejercicio de aprendizaje fundamental, puesto que en ellas propongo las soluciones de ciertos problemas que el ejercicio de montaje me descubre como erróneas o acertadas. Uno puede ver si ha sido demasiado osado al proponer una solución o si se ha quedado corto. A veces te descubres ingenuo y otras te sientes satisfecho.
Pero lo más bonito de releer esas propuestas es, quizás, la remembranza de la situación de emoción y espectación que supone el inicio de una nueva producción a la que, cada uno desde nuestro lugar, vamos a ayudar a nacer y crecer hasta que está lo suficientemente madura para llevarla sobre las tablas de un teatro.
A continuación os dejo leer la propuesta de iluminación de la última obra estrenada por Remiendo, NN 12. Ojalá tuvierais la oportunidad de contrastar su lectura con la experiencia de ver la obra.



    NN 12. PROPUESTA DE ILUMINACIÓN


   1.    Puntos de partida.


    Podríamos afrontar la iluminación de NN12 desde diversos puntos de partida.    Por un lado, la historia es una narración sobre la identificación de unos huesos encontrados en una fosa común desde cuatro puntos de vista distintos: el de la propia persona a la que pertenecieron los huesos, su hijo, el verdugo-padre y la forense encargada del caso. Cada una de esas perspectivas comportan estados emocionales muy característicos y nos podría empujar a utilizar una iluminación que las potencie o las haga más nítidas, asignando a cada uno de los personajes ciertos efectos, tonalidades, etc. que se podrían usar en las escenas o lugares donde se nos muestre con más nitidez cada una de las distintas perspectivas.
    Por otra parte, en la atmósfera de NN12 flota la idea constante de búsqueda y hallazgo de la verdad, hecho tantas veces descrito con metáforas relacionadas con la luz (sacar a la luz algo, poner luz sobre algo, iluminar a alguien). Es quizás la idea fundamental para el uso de la iluminación en el montaje, usar la propia luz como metáfora visible de lo que estamos descubriendo, de que poco a poco estamos llegando a la verdad de esos huesos que en un principio y para nosotros no eran de nadie.


    2.    Definiendo espacios.


    2.1.        El espacio del laboratorio forense es el lugar donde se engendra y se persigue la búsqueda de la verdad, un lugar científico en un sentido descriptivo (un laboratorio), pero también en un sentido epistemológico (un lugar donde se aplica el conocimiento); estas características nos limitan a la hora de usar una luz demasiado artificiosa. Podemos jugar con una luz plana y descriptiva, es más un alumbrado que un juego dramático de luces, no hay lugar para la simulación o el adorno.
    Con estas premisas, vamos a prescindir del color (como mucho se podría jugar con la temperatura del haz, corrigiendo a frío o cálido en el caso de que fuera necesario), y no vamos a jugar con haces de luz sesgados, laterales y quizás ni frontales, iluminando este espacio desde una posición cenital.
    También esas premisas nos obligan a usar una textura blanda en los haces de luz, para reforzar la idea de luz que se expande, que no está circunscrita a límites concretos ni deforma los objetos mediante la creación de sombras.
    En cuanto a dimensiones, el espacio del laboratorio es elástico y podría ser interesante jugar con el incremento en la luminosidad según se avanza en la historia. También puede ser interesante resaltar puntualmente los sucesos que acercan a Esteban y la forense a la verdad, como la lectura de los informes policiales y la carta de Irene, mediante uso de puntuales muy concentrados y a gran intensidad, otorgando a la luz esa función metafórica que perseguimos.


    2.2.        El concepto contrario a la luz que nos muestra la verdad, la oscuridad que nos la oculta, nos da con cierta facilidad el ambiente del espacio del Hombre mayor. La sugerencia para iluminar este espacio es la de una luz que no lo muestra todo. Podemos imaginar al hombre mayor iluminado en contraluz o al sesgo, de manera que no podamos apreciar bien sus rasgos faciales. Jugaríamos con este efecto incluso en el encuentro con Esteban para sólo mostrarlo claramente al final, en el encuentro con NN12, donde se descubre al criminal que se esconde tras la apariencia de apacible jubilado.
    Este tipo de iluminación, por otra parte, nos induce como público a la inquietud ante la incertidumbre, nos provoca temor no verle la cara al verdugo; solamente al final cuando se enfrenta a NN12 podremos mirarle a la cara y saber quién es en realidad.


    2.3.        En cuanto al espacio de NN12 supone una dificultad a la vez técnica y dramática.
    Por un lado su espacio físico es la mesa del laboratorio donde están sus huesos. Pero el personaje de NN12 tiene en nuestra historia una voz y un cuerpo que deambula por el resto de los espacios, un espectro invisible a los demás pero no para nosotros. Esto implica que la NN12 que se corporeiza no tiene un espacio concreto sobre el escenario, más bien ella es su propio espacio.
    Podemos imaginar a NN12 con una luz propia (como ya nos sucedió con el Marcelin de Un horizonte…). Es una luz que mana de ella, ella es la prueba de la verdad, es la propia verdad materializada ante nuestros ojos.
    Esto nos plantea una dificultad técnica, cómo hacer que un personaje desprenda luz. Obviamente es imposible convertir la piel y el vestuario de una actriz en una fuente de luz, pero podemos solucionarlo de varias maneras.
    La primera sería el uso de un cañón de seguimiento. La calidad de luz de estos proyectores es mayor que la de los focos habituales, podemos seguir al personaje por todo el escenario y podríamos cerrar el haz al máximo para que no manche demasiado alrededor. La sensación producida, si a eso añadimos su frontalidad en contraposición a la cenitalidad del resto de focos, es la de que esa luz emana de ella. Los inconvenientes de esta opción son principalmente dos: por un lado el haz de luz del cañón se podría cruzar en las trayectorias de los otros personajes, sería muy difícil evitarlo sin forzar o comprometer las coreografías (habría que evitar que NN12 estuviera alguna vez detrás de alguien o algo); por otro lado, el uso del cañón nos obligará en muchas ocasiones a alquilarlo, ya que no es un aparato habitual en los teatros, y sería necesario un operador de cañón todo el tiempo, alguien que por la importancia que le estamos otorgando al cañón en esta propuesta debe ser un técnico de la compañía.
    Otra solución podría ser la de hacer que, con la misma luz que ilumina el espacio, a NN12 se le viera de manera distinta, que esa luz al reflejarse en su cuerpo pareciera irradiada por él. Se podría conseguir mediante el tratamiento del vestuario con algún tipo de pintura reflectante, y el uso de un maquillaje de las mismas características luminiscentes.
    Podría ser una solución más económica y menos compleja esta última, pero es algo que ya no compete exclusivamente al diseño de iluminación; dejamos abierta la solución, a la espera de un debate entre los miembros del equipo creativo.
    Otras posibles soluciones serían el clásico uso de los puntuales remarcando zonas y no descartamos el uso de todas estas técnicas de manera combinada en el transcurso del espectáculo según los momentos.
    En cuanto a usar algún tipo de iluminación especial sobre los huesos, podría considerarse necesario en algún momento en que adquieran una significación concreta en nuestra historia, como cuando Esteban les cuenta su vida, pero durante casi todo el tiempo son objetos que están en el laboratorio, son más una herramienta para el hallazgo de la verdad.


    2.4.        Hay una última propuesta, surgida desde el diseño escenográfico, de incorporar un efecto que redondearía el uso que hacemos de la luz: iluminar desde atrás en algún momento la estantería donde se apilan las cajas con los huesos encontrados en las fosas comunes, dando al público la sensación de que de ellas mana la luz. Sería una manera contundente de explicar que esos huesos nos pueden proporcionar datos para el esclarecimiento de los hechos que condujeron al asesinato de las personas a las que pertenecieron, y que son el punto de partida de esta historia y de todas las historias que tienen en común la búsqueda de esa atroz verdad, la de los desaparecidos de todas las guerras y dictaduras.




    3.    Conclusiones.


    Este nuevo montaje supone para nosotros una ruptura con los anteriores montajes en cuanto a la iluminación, porque se produce un giro radical en la estética, y porque adquiere una función dramática distinta de la que tenía en anteriores montajes.
    El uso de una tonalidad predominantemente blanca se contrapone a la importancia de los ambientes y efectos de color utilizados, sobretodo, en nuestros dos últimos montajes, A paso lento e Y a ti, ¿qué te da miedo? Prescindimos así de una parte fundamental del artificio que acompaña a la iluminación teatral desde sus orígenes, y que forma parte de la definición de esta disciplina técnica: con la iluminación mostramos lo que queremos y como queremos para enseñar al público la historia que queremos. En esta ocasión, el artificio es tratar de que la iluminación pierda sus adornos y se nos muestre lo más parecida a la luz descriptiva y natural, la que nos permite ver lo que sucede a nuestro alrededor sin ningún tipo de retórica.
    Pero sin duda, el cambio más importante es la concepción de la luz de la obra como metáfora de lo que la historia cuenta, la búsqueda de la verdad; la luz no es ya sólo herramienta para la mejor comprensión del espectáculo, conduciendo la historia por el camino que va desde la percepción a la comprensión y la emoción, sino que es introducida en él como una especie de personaje más, que acaso será percibido de manera inconsciente, pero que flota en el espacio de nuestra historia permanentemente y nos habla de que hay cosas que están ocultas a nuestra visión, y que sólo basta poner luz sobre ellas para descubrirlas.

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